La Transformación Digital (I): las personas en el centro.

Cuando se habla de transformación digital se piensa principalmente en la adopción de la cultura digital por parte de las empresas. Pero en realidad, la transformación digital se refiere a nosotros las personas, y de cómo estamos cambiando nuestro comportamiento. Y después, en cualquier caso, a los cambios que están adoptando las empresas para adaptarse a esta nueva situación.

Vivimos tiempos líquidos: de cambios acelerados.

El recientemente fallecido sociólogo Zygmun Bauman acuñó, en los 90, el término modernidad líquida para definir este momento de la historia, en el que los cambios sociales y tecnológicos han hecho desaparecer las realidades sólidas de nuestros abuelos, como el trabajo, o el matrimonio para toda la vida.

Vivimos en un mundo cambiante y disruptivo en el que, entre otras cosas, estamos modificando nuestra forma de consumir.  Y no sólo porque compremos por internet, que puede ser lo más evidente.  Con unos clicks, y en cuestión de horas, conseguimos que nos pongan en la puerta de casa cualquier producto, ahorrandonos tiempo y dinero en el proceso. Y si analizamos este comportamiento como consumidores digitales, especialmente en cómo tomamos decisiones durante el proceso de compra, observamos cómo hemos evolucionado.

 

 

Me he interrumpido un momento para googlear “tipos de compradores por internet”, y en los resultados no he encontrado dos clasificaciones iguales. Hay montones de estudios donde nos diseccionan desde una óptica de mercado: 8 tipos de compradores por internet, 12 perfiles de compradores, 6, 4, 7,… Seguro que tienen su lógica, pero la lógica del mercado.  Yo voy un poquito más allá, y ahora espero no ponerme un poco pedante.

El Prosumidor: consumimos pero también producimos.

Aunque no os suene, este término fue acuñado por Alvin Toffler en su libro La tercera ola, de 1980 (algún día escribiré un post sobre este autor). Toffler, siguiendo estudios de M. McLuhan, predijo que el mercado estaría altamente saturado de productos. Así que las empresas para mantener su nivel de ventas podrían iniciar un proceso de personalización de productos en masa, en el que los consumidores tomarían parte del proceso de producción tomando decisiones sobre el producto final. Y ejemplos de ésto ya tenemos, fijaos en cómo personalizamos la configuración de un coche o de un móvil.

Lo que no sabía Toffler es que con la aparición de la Web 2.0 el concepto de prosumir iba a acelerar radicalmente la transformación de los modelos de consumo generando una conversación bidireccional entre consumidores y marcas. Esto quiere decir que ha dejado de ser una comunicación unidireccional, en la que la empresa nos vende su producto. Hay un nuevo contexto, donde la omnipresencia de las redes sociales, la influencia de blogueros, de youtubers, los comentarios en los foros o las valoraciones de los usuarios, establecen una especie de conversación entre consumidores y marcas. Aunque no lo parezca, tenemos más voz que nunca.

Las marcas están empezando a situar a las personas, y aquí se incluyen sus empleados, en el centro de sus estrategias de marketing. El usuario de una marca consume, pero también produce contenidos. Nuestra opinión de un restaurante, de un hotel, o de unas zapatillas deportivas son claves para las ventas, e incluso, para la supervivencia de una marca. Lo podemos ver con Tripadvisor, Booking, Amazon, Aliexpress,… plataformas de todo tipo de temáticas donde la experiencia de otros usuarios es lo que determina nuestra confianza en la marca.

 

La palabra prosumidor, o también conocida como prosumer, es un acrónimo formado por la fusión original de las palabras en inglés producer (productor) y consumer (consumidor).

 

La utilidad es la clave

Con el uso y adopción de la tecnología se tiene el foco normalmente en los más jóvenes. Se les llama nativos digitales como si se tratara de otro paso evolutivo; el homo tecnologicus. Pero ¿sabéis cuál es el segmento de población que más crecimiento tiene en el uso de la tecnología? La población madura de entre 45 a 64 años. Y lo es principalmente por el uso de internet en operaciones bancarias, el uso de libros electrónicos y por supuesto, el uso de internet móvil. ¡En facebook son legión!

Y aquí hay un tema que me llama muchísimo la atención; y es la forma en la que las RR.SS han rescatado a nuestros mayores, convirtiendo a muchos en verdaderos apóstoles de la transformación digital. ¡Mi madre  puede enseñarme ya algunos truquitos de facebook!

Si, tienen bastantes más dificultades con su uso, pero afortunadamente cada vez son más comunes los programas y cursos de Alfabetización Digital de adultos. Y no de administraciones, que todavía viven en el siglo xx. Curiosamente de colectivos, fundaciones e incluso empresas a través de programas de Responsabilidad Social Corporativa. Además la tecnología cada vez es más intuitiva, casi todas las aplicaciones poseen una curva de aprendizaje muy elevada, es decir, que se aprenden a manejar muy rápido. Un detalle sobre esto: ¿recordáis los megalibros de instrucciones de un radiocassette de los 80? Ahora cualquier aparato trae un minilibrito, cuando lo trae.

Pero volviendo al tema, la transformación digital depende de la motivación de las personas. Si hay una utilidad o beneficio claro en el uso de estas herramientas, si aportan valor, se adoptarán sin problemas. Ya sea para localizar un restaurante, vender o comprar artículos de segunda mano, compartir gastos en un viaje en coche, o simplemente mantener una conversación con amigos o familiares.

¿Que familia no utiliza skype si tiene a sus miembros repartidos por el mapa? ¿Quien no utiliza whatsapp? ¿Quien no revisa sus cuentas online? O envía un C.V. por mail, lee noticias en plataformas digitales,  pide una cita médica, renueva su tarjeta de demanda de empleo, etc.

 

Intentando definirlo: La transformación digital es un proceso evolutivo que está modificando el mundo mediante las nuevas herramientas tecnológicas y los cambios promovidos por las personas y organizaciones.

¡Y aquí me quedo! El tema da para mucho, y creo que es mejor seguir ampliándolo en futuros post. Podremos hablar sobre la transformación digital en las empresas, y en las administraciones, donde hay quienes tienen una buena disposición y quienes se resistan al cambio, perjudicando logicamente la evolución de las mismas. Pero esto será más adelante, los próximos post tratarán de tema más prácticos y tendrán un enfoque más didáctico. La idea es que este blog no se convierta simplemente en un contenedor de reflexiones personales.  

Un saludo.

Para el próximo post algo más práctico: GESTORES DE CONTRASEÑAS: OLVIDATE DE MEMORIZAR TUS CLAVES.

 

Ike Botello
Autor y administrador de este blog, he trabajado más de una década en el diseño e implementación de programas de desarrollo local y participación ciudadana en la administración local. Ahora, como profesional independiente, mis intereses se centran en Gestión del Conocimiento, Marketing y Comunicación Digital, Dllo. Turístico y Transformación Social.
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